
Se dice que las expresiones culturales de un pueblo nunca son estáticas e inmutables; evolucionan, se renuevan y se enriquecen junto con el carácter y la voluntad de los ciudadanos de cada época. Por esta razón, un pueblo logra transmitir su cultura de generación en generación (especialmente a los más jóvenes) y hacer que perdure a través de los siglos.
Un claro ejemplo son los cambios significativos que experimentó el Alarde en los años 1980 y 2009. En esta misma línea, entre octubre de 2024 y enero de 2025, se llevó a cabo un proceso de participación con los diferentes agentes que se reúnen en torno a la organización del Alarde de Antzuola.
De dicho proceso surgió el proyecto de estrenar una nueva marcha en la celebración del Alarde de 2025. No obstante, aunque esta nueva composición es el resultado del trabajo realizado por el Ayuntamiento de Antzuola, la asociación del Alarde, el grupo de txistularis Alboradak, el grupo de danza Oinarin y diversos ciudadanos para «fortalecer la comisión del Alarde y trabajar en el cambio de su marcha», las posturas no fueron las mismas entre los miembros del proceso de participación.
Su creador es Ion Gurutz Biteri, un vecino con amplia experiencia en el ámbito musical. Para la creación de la nueva marcha, se basó en ocho criterios principales:
- Aprovechar ciertas particularidades de la «Marcha de Guerra» que se ha tocado hasta ahora en el alarde (aquellas que no tienen relación con la «Marcha Real Fusilera»).
- Utilizar como punto de partida para el arreglo las obras «Gora Euskara» de Iparragirre y el pasacalles «Antzuola» de Jose Ignazio Antsorena.
- Mantener el carácter militar de la nueva marcha.
- Añadir metales, manteniendo el txistu como eje central.
- Mantener la coherencia con el Alarde y servir de contrapunto a las canciones del séquito del moro.
Finalmente, la nueva marcha del Alarde se presentó oficialmente el 19 de julio de 2025.



